Cuando vender sin saber se convierte en un riesgo
Muchos vendedores suman productos sin dominarlos técnicamente. Parece una estrategia rápida para crecer, pero genera un problema silencioso: cada pregunta del cliente se transforma en un desafío que el negocio no puede responder.
Responder a medias, improvisar o “copiar y pegar” lo que dice el mayorista no solo confunde al comprador: destruye confianza y aumenta la tasa de devoluciones, el indicador más peligroso en cualquier cuenta de comercio electrónico.
El origen del problema: catálogo sin conocimiento real
La mayoría de los reclamos técnicos proviene de tres situaciones:
1. Productos que el equipo no conoce
Variantes, especificaciones, compatibilidades, tamaños, materiales… todo se vuelve un misterio. Cada pregunta es un riesgo.
2. Información tomada del proveedor sin validación
El mayorista no está pensando en tu reputación ni en tu tasa de devoluciones.
Si hay un error técnico en su ficha, ese error termina en tu reputación.
3. Equipo que responde por intuición
Cuando la capacitación no existe, las respuestas se vuelven inconsistentes.
Y Mercado Libre castiga la inconsistencia más que el error aislado.
Las consecuencias: donde realmente duele
No es solo un reclamo.
No es solo una devolución.
Es una cadena:
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Caída en la reputación del vendedor
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Pérdida de posicionamiento en el algoritmo
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Menos exposición
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Menos ventas
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Más trabajo manual para resolver conflictos
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Costos ocultos que se acumulan
Responder mal técnicamente tiene un impacto mucho más grande de lo que parece.
Y lo peor es que no se nota hasta que ya es tarde.
El círculo vicioso del desconocimiento
Cuando el vendedor improvisa, el cliente pierde confianza.
Cuando el cliente pierde confianza, pregunta más.
Cuando pregunta más, el equipo se satura.
Cuando se satura, improvisa aún más.
Es un ciclo que destruye cualquier operación, incluso aquellas que venden bien.
La solución: conocimiento antes que catálogo
Un negocio sano no publica lo que no entiende.
Tres acciones simples cambian todo:
1. Crear fichas técnicas internas
No las del proveedor: las propias.
Breves, claras y verificadas.
2. Capacitar al equipo antes de activar la publicación
No después.
La capacitación previa baja reclamos y evita errores infantiles.
3. Centralizar respuestas técnicas correctas
Cada respuesta validada se documenta.
La siguiente vez, se responde en 5 segundos y sin improvisación.
Conclusión
Vender sin conocer es jugar a la ruleta rusa con la reputación.
En un marketplace donde un error puede costar semanas de penalización, el conocimiento técnico no es opcional: es protección.
Un equipo que domina lo que vende tiene menos reclamos, mejores reseñas y un negocio más estable.
Y en un mercado saturado, la estabilidad es una ventaja competitiva enorme.

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