En teoría suena lógico. En la práctica, es una de las decisiones que más destruye una operación, una cultura de equipo y hasta una marca.
Un catálogo infinito no escala. Colapsa.
Cuando agregar productos deja de ser crecimiento
Aumentar la cantidad de SKUs no siempre significa vender más.
De hecho, la mayoría de los negocios que superan cierto volumen entran en este ciclo:
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Se suman miles de productos sin análisis.
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El equipo no conoce las marcas ni la parte técnica.
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Suben los reclamos y las devoluciones.
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Los sistemas no actualizan stock en tiempo real.
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Mercado Libre castiga por venta sin stock.
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La operación se vuelve inmanejable.
Un catálogo desordenado es como manejar una fábrica sin manual de procesos: parece grande, pero está a un paso del colapso.
Los problemas invisibles del catálogo infinito
1. Reclamos técnicos imposibles de responder
Cuando vendés miles de SKUs que no conocés, cada pregunta es una lotería.
El comprador asume expertise; la empresa improvisa.
Resultado: más devoluciones, peor reputación y pérdida de foco.
2. Integraciones que no soportan el crecimiento
Los sistemas mayoristas no actualizan en tiempo real.
La sincronización lenta genera ventas sin stock, variaciones incoherentes y reportes que no sirven para tomar decisiones.
3. El equipo se quema y pierde calidad
Cuando todo es urgente, nada es importante.
Un catálogo gigante exige una atención que ninguna estructura pyme puede sostener sin procesos profesionales.
4. Perdés control sobre la identidad del negocio
Cuando vendés “todo”, no sos referente de nada.
La empresa se vuelve un depósito digital en lugar de una marca sólida.
El verdadero costo de manejar 15.000 SKUs
No es sólo tiempo.
No es sólo dinero.
Es la pérdida de capacidad de tomar decisiones.
Cuando el catálogo explota:
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Cada reunión es apagar incendios.
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No hay métricas confiables.
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No se sabe qué marcas funcionan.
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Se pierden oportunidades porque la operación está saturada.
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El dueño vive en modo bombero.
La empresa deja de crecer porque está demasiado ocupada sobreviviendo.
La solución no es más catálogo. Es mejor catálogo.
Los negocios profesionales entienden que no se trata de cantidad, sino de gestión inteligente de portafolio.
Tres pasos para recuperar el control
1. Podar sin miedo
Eliminar SKUs poco rentables, con alta devolución o sin rotación.
Menos productos, más margen.
2. Dominar las categorías estratégicas
Elegir 3–5 líneas donde realmente puedas ser experto y construir reputación.
3. Automatizar antes de escalar
Sin sistemas sólidos, cada SKU nuevo es un riesgo exponencial.
El aprendizaje de fondo
El catálogo infinito seduce porque parece crecimiento rápido.
Pero el crecimiento real requiere foco, control y una operación que no se derrita cada vez que entra más volumen.
Menos es más.
Más es caos.

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