El que no rinde se queda 3 años y el bueno 1


La dinámica invisible dentro de cualquier negocio

Cuando un negocio empieza a crecer en Mercado Libre, aparece un fenómeno que casi nadie menciona pero que afecta más a la operación que cualquier reclamo o baja de reputación: las personas que rinden se van rápido, y las que no rinden se quedan más tiempo del que deberían.

Puede sonar extraño, pero pasa en todas las pymes.

Y cuando no lo ves a tiempo, te termina frenando sin que entiendas por qué.


Por qué el que rinde se va antes

Las personas que funcionan bien tienen algo en común: son rápidas, entienden el flujo, resuelven sin drama y aprenden solos. En Mercado Libre esto vale oro, porque cada día hay mensajes nuevos, reclamos nuevos, cambios en la plataforma y decisiones que tomar en minutos.

Pero justamente por eso:

  • se cargan de tareas,

  • absorben responsabilidades que no les corresponden,

  • se vuelven indispensables sin querer,

  • y se cansan.

Un buen empleado se va cuando siente que “todo cae sobre él” o cuando ve que no hay estructura que acompañe su rendimiento.

No se va por falta de voluntad, se va por falta de sistema.


Por qué el que no rinde se queda más de lo esperado

El que no rinde genera otro problema:

No molesta tanto.

No destaca.

No se va.

Pasa desapercibido… y por eso se queda.

Mientras tanto:

  • retrasa tareas,

  • comete errores que parecen menores pero se suman,

  • sobrecarga a los que sí rinden,

  • y hace más lenta la operación sin que se note de inmediato.

En el día a día todo esto parece “normal”, pero no lo es. En Mercado Libre, donde la velocidad y la precisión marcan la diferencia, esta lentitud silenciosa termina saliendo carísima.


El impacto directo en tu negocio

Cuando un buen empleado se va, el negocio pierde:

  • velocidad de respuesta,

  • calidad de atención,

  • orden interno,

  • y memoria operativa.

Pero cuando el que no rinde se queda, el negocio pierde:

  • tiempo,

  • energía,

  • capacidad de crecimiento,

  • y claridad para tomar decisiones.

Ambos casos frenan el negocio, pero uno lo hace rápido y el otro lo hace lento.

El resultado es el mismo: la operación empieza a fallar.


Cómo evitar este círculo

La solución no empieza contratando más gente.

Empieza con orden.

Procesos claros.

Tareas definidas.

Expectativas concretas.

Roles separados.

Sistema que sostenga, no que dependa del talento del día.

Cuando hay estructura, el que rinde se queda porque no se quema.

Y el que no rinde queda expuesto porque el sistema muestra sus fallas.

En Mercado Libre esto es vital.

Si tu operación depende de personas que improvisan, la plataforma te pasa por encima.

Si depende de personas que trabajan ordenadas, podés crecer sin estresarte.


Conclusión

Un negocio sano no se construye solo con buenas ventas, sino con un equipo que pueda sostenerlas.

Cuando entendés por qué algunos se van y por qué otros se quedan, empezás a ver el negocio con claridad.

El objetivo no es presionar a nadie.

Es construir un sistema donde las personas que suman quieran quedarse, y donde las que no encajan no queden eternamente ocupando un lugar que frena el crecimiento.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario