Cuando lo urgente te ocupa todo el día
Cuando vendés en Mercado Libre es habitual caer en un modo de trabajo donde pasás el día resolviendo urgencias. Contestás mensajes, atendés reclamos, preparás pedidos, solucionás errores y aun así sentís que no avanzás. Ese es el rol del dueño bombero: trabaja sin parar, pero nunca construye algo que le dé estabilidad.
El problema no es trabajar mucho. El problema es trabajar siempre en lo urgente. Cuando todo depende de vos, cada mensaje, cada entrega y cada decisión te absorben. Eso genera una falsa sensación de avance: “si estoy ocupado, estoy creciendo”. Pero en realidad estás repitiendo el mismo día una y otra vez.
El ritmo de Mercado Libre no perdona
En Mercado Libre esta sensación se multiplica. Si respondés rápido, llegan más consultas. Si tenés exposición, llegan más ventas. Si vendés más, suben los envíos y también los reclamos. El dueño bombero siente que sostiene el ritmo, pero ese ritmo es el que lo consume.
Este rol aparece sin que te des cuenta. Empezás solo, dominás cada parte del negocio y todo funciona únicamente si vos estás encima. Sabés hacerlo bien, sí, pero nadie más puede hacerlo. Y cuando eso pasa, cualquier imprevisto te desborda.
El ciclo que nunca termina
El ciclo se repite todos los días: contestar consultas para no perder ventas, resolver reclamos porque nadie más sabe hacerlo, controlar envíos por miedo a errores, verificar stock y revisar todo dos veces. Cada incendio apagado trae dos nuevos. El negocio depende del dueño, y el dueño depende del negocio.
El peligro de creer que “es normal”
El punto ciego más común es pensar que “esto es parte del trabajo”. Pero no lo es. Estar agotado, desbordado y sin tiempo para pensar no es una etapa: es una señal. Un negocio que depende del dueño para todo no puede crecer sin romperse, ni sostenerse en el tiempo.
El verdadero rol del dueño
El dueño no está para contestar mensajes, empacar pedidos o resolver reclamos. Su rol real es construir capacidades, ordenar el sistema, definir procesos, evitar errores y lograr que el negocio funcione sin él. Dejar de trabajar en el día y empezar a trabajar en el negocio.
Cómo empieza el cambio
Salir del modo bombero no empieza contratando gente ni comprando herramientas. Empieza con una pregunta simple:
“Qué hago todos los días que podría dejar de hacer si el sistema estuviera bien construido?”
Ahí aparece la raíz del problema. Y ahí empieza el cambio real.
Conclusión
Apagar incendios te mantiene ocupado. Construir un sistema te da libertad. En Mercado Libre, donde todo se mueve rápido y cualquier error tiene impacto inmediato, esta diferencia define quién crece y quién se quema.

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